lunes, 14 de noviembre de 2011

"huevos fritos"

8 comentarios:

Anónimo dijo...

"HUEVOS FRITOS".-En el trayecto que había entre la cocina y la entrada al comedor del macro restaurante económico,se produce un ángulo muerto,donde ni ves ni te ve nadie.
Y es ahí, donde ,Antonio,el servicial camarero,pobre víctima de la posguerra,(no podía permitirse el más mínimo "lujo" gastronómico),se zampaba de una vez y a una velocidad de vértigo,los dos huevos fritos de la repleta fuente que llevaba para servir a las mesas.

Anónimo dijo...

Huevos fritos e ideas claras

Arantxa, 29 años, policía científica, llegaba en avión a Madrid, desde Santo Domingo. El viaje fue tranquilo, pero su cabeza no paraba de girar. Un mes en la República dominicana, investigando una intricada trama de vandalismo en monumentos relacionados con Colón, le puso varias veces al límite. El policía dominicano que encajaba como un guante en el perfil del hombre de sus sueños tampoco ayudó a que su cabeza estuviera despejada….ahora solo quería llegar a casa y tomarse un par de huevos fritos: lo mejor para aclarar ideas, según su abuelo.

Pilar Arenas dijo...

¡NO SABES NI FREIR UN HUEVO!

Dani no comprendía. Cada vez que su padre decía esa frase, su madre ahogaba en sollozos el llanto. A él le encantaban los huevos fritos que le preparaba. Ella se apuntó a un curso de cocina en la asociación de amas de casa. Su padre estalló: ¡Qué se había creído la señora, todo el día de pingoneo! El tiempo le enseñó a convivir entre discusiones, llantos y reproches. Dani aborreció su plato favorito y también a su padre.

Anónimo dijo...

El abuelo de Arantxa

Todo el mundo dice que los sentimientos residen en el corazón, pero yo siempre he creído que es nuestro estómago quien soporta nuestras tristezas, amores y arrebatos. Yo los siento ahí. Por eso creo que un par de huevos fritos, plato que nos ha acompañado desde nuestra infancia y caminado con nosotros todos nuestros senderos, entretienen nuestro estómago y son el mejor remedio para combatir los momentos complicados de la vida. Así se lo he dicho a Arantxa, mi nieta, que tiene enredadas en su estómago complicadas investigaciones y ahora amoríos caribeños.

Anónimo dijo...

H U E V O S F R I T O S

Asíiii...., temblandoooo ...., con sus puntillitas en el aceite hirviendo. Uno detrás de otro, al plato en compañía de unas patatas juliana y unas tiras de pimiento verde. Claro que el complemento definitivo sería dos trozos de chorizo delgado frito. Todo un festival de color y aromas. Se te hace la boca agua mientras esperas, ya viene ¡¡
¿pero que pasa ? el plato se lo ponen a Teresa, que ya ha cogido el pan para la primera pringá. ¿ ¡¡Será porque ella lo vale¡¡
y porque quema todo el
jodido colesterol bailando salsa.

Anónimo dijo...

OEUF FRIT

Fue una noche unica.
Vestidos y zapatos nuevos, elegantes y sofisticados, peinada, maquillada y perfumada.
El me habia citado en el mejor restaurante francés de la ciudad. Solo hacia 3 meses que lo conocía, pero siempre sentía mariposas al verlo.
Mantel de hilo, velas y flores en la mesa. Con un "manhattan" de aperitivo, me entrega una cajita con un anillo de compromiso. Me puse tan nerviosa que solo acerté a decir tonterias.
Vino el camarero con la carta llena de exquisiteces. Pedí mi plato en francés.
Vi su cara sorprendida y divertida, mi plato de preciosa porcelana con 2 huevos fritos y patatas. Le dije: es mi respuesta. Te amaré en el lijo y en la sencillez, en la riqueza y en la pobreza, todos los dias de mi vida

Anónimo dijo...

Huevos fritos

Huelva 15:30h (hora local). 10 minutos y comiendo. ¡Umm, este año ha salido estupendo el aceite de Gibraleón! Yo siempre lo he dicho, la mejor manera de probar un aceite es friendo unos huevos, ¡con chorizo claro!.
Nueva York 15:30 (hora local) ¡Ya ha llegado el paquete de mi madre! Aceite de oliva, jamón,…. Hoy como huevos fritos con jamón. La primera mojadita, buena; la segunda, exquisita; la tercera, ¿qué significan estas lágrimas? Decidido, mañana dejo Wall Street y regreso al pueblo.

Anónimo dijo...

Los gritos se oían a través de la ventana de la cocina. Cuando salí al patio escuché que las voces venían de la casa de al lado pero no podía ver nada por el muro medianero. Otras vecinas se habían asomado a las ventanas de los pisos superiores. Desde el segundo piso Doña María empezó a chillar también… Siempre estamos igual Juanito, no puedes decir esas palabrotas, los niños no deben escuchar esas barbaridades… Por favor vístete para freír huevos.

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